14/05/2012

Mousse de Té Negro y Chocolate


Ahora que parece que el calor ha llegado definitivamente para quedarse, acabar una buena comida con un postre frío se hace fundamental.  Como ya hemos comentado en varias ocasiones, el té no solamente es una deliciosa bebida, sino que también puede ser un gran aliado en la cocina añadido como condimento. En esta ocasión vamos a perfumar nuestra mousse de chocolate con un Place St. Marc (té negro con frutos del bosque y vainilla) La vainilla contrarrestará el amargor del chocolate negro y del té junto a los frutos del bosque. 

Ingredientes (para 10 raciones):

5 huevos grandes.
100 g de azúcar.
30 g de mantequilla.
450 g de chocolate negro 70%.
15 g de té Place St. Marc.
150 ml de agua.

1.  En primer lugar, prepararemos el té con los 150 ml de agua y los 15 g de té. Debemos obtener una infusión muy concentrada para poder apreciar su sabor en la mousse. A continuación, cogemos 4 cucharadas del té que acabamos de preparar, y lo ponemos con 50 gramos de azúcar en una cacerola a fuego fuerte para obtener un sirope a punto de bola blanda (unos  3 minutos aproximadamente). Mientras, separamos las clara de las yemas, reservando las claras en un bol aparte. Cuando el sirope esté listo, lo dejamos enfriar unos minutos y lo incorporamos progresivamente a las yemas para obtener una mezcla blanquecina.

2.  Derretimos el chocolate con la mantequilla en el microondas teniendo cuidado de no quemarlo y removiendo constantemente para que quede homogéneo. Incorporamos la mezcla de yemas y sirope a la de chocolate y mantequilla y reservamos.

3.  Montamos las claras a punto de nieve hasta que estén firmes con ayuda de unas barillas eléctricas, y preparamos el mismo sirope que hicimos  para las yemas, 4 cucharadas de té, 50 gramos de azúcar y fuego fuerte durante unos 3 minutos. Una vez que esté listo, dejamos enfriar, y lo incorporamos progresivamente a las claras que deben seguir batiéndose vigorosamente. Así elaboramos un merengue italiano de gran consistencia que le dará la esponjosidad a nuestra mousse.

4.   Por último mezclamos el merengue  italiano al chocolate con las yemas de manera suave y cuidadosa para que no se bajen las claras. Servimos la mezcla resultante en tazas de té, y dejamos enfriar en la nevera entre dos y tres horas antes de servir. Podemos acompañar nuestra mousse de frutas del bosque frescas.


02/04/2012

Victoria Sponge Cake

Un esponjoso bizcocho relleno con fresas y nata, puede existir algo mejor? Este "cake" tomó el nombre en honor de la reina Victoria de Inglaterra, quien disfrutaba de su té acompañándolo de una buena porción de esta delicia. La versión tradicional, utiliza mermelada de frambuesa para el relleno y se decora cubriendo la parte superior del bizcocho con azúcar glass. En este caso, hemos preferido hacer uso de nuestros productos de temporada y hemos utilizado fresón de Huelva.


VICTORIA SPONGE CAKE (para cuatro personas)
Ingredientes para el relleno:
300g de fresas
2 cucharadas soperas de azúcar
400ml de nata líquida 35% mat. grasa
100g de azúcar glass
1 cucharadita de extracto de vainilla

1.) La víspera, seleccionamos las cinco fresas con el mejor aspecto (las utilizaremos para decorar). A continuación lavamos y cortamos el resto de las fresas en pequeños trozos y las reservamos en la nevera en un bol con las dos cucharadas de azúcar. De esta manera conseguimos que las fresas suelten todo su jugo y nos proporcionen un delicioso sirope con el que empaparemos nuestros bizcochos. 
2.) Montamos la nata con ayuda de unas varillas eléctricas y añadimos el azúcar glass cuando esté montada junto a la cucharadita de extracto de vainilla. Reservamos en la nevera hasta el momento de ensamblar la tarta.

Ingredientes para el bizcocho:
225g de mantequilla a temperatura ambiente
225g de azúcar glass
4 huevos medianos
2 cucharaditas de extracto de vainilla
225g de harina de trigo

1.) Precalentamos el horno a 180º, engrasamos con mantequilla y enharinamos dos moldes de unos 18cm. 
2.) Con ayuda de unas varillas eléctricas o a mano, mezclamos el azúcar con la mantequilla hasta conseguir que esté pálida y esponjosa (aproximadamente dos minutos). Añadimos el extracto de vainilla. 
3.) Separamos las yemas de las claras, reservando estas últimas en un bol. Vamos añadiendo una a una las yemas a la mezcla de mantequilla y azúcar hasta que la mezcla doble su tamaño. Montamos las claras a punto de nieve y reservamos.
4.) A continuación, vamos incorporando la harina progresivamente con una cuchara hasta que esté incorporada por completo. 
5.) Por último, añadimos las claras a punto de nieve mezclándolas suavemente a la masa con ayuda de una espátula de silicona. Vertemos en los moldes y horneamos durante 20 minutos (para verificar que estén completamente cocidos, introducimos la punta de un cuchillo en el centro).
6.) Pasado el tiempo de cocción, sacamos del horno y dejamos reposar 10 minutos. A continuación desmoldamos y dejamos que se enfríen por completo.
7.) Una vez que los bizcochos estén fríos, retiramos la parte superior de los mismos con un cuchillo de sierra para que queden rectos, y los empapamos con el jugo de las fresas que teníamos reservadas en la nevera. Después cubrimos el bizcocho inferior con las fresas y la mitad de la nata montada y ponemos el otro bizcocho encima. Terminamos decorando la parte superior de la tarta con la otra mitad de la nata utilizando una manga pastelera y una boquilla rizada. Colocamos las cinco fresas encima y espolvoreamos con un poco de azúcar glass.

Para acompañar este Victoria Sponge Cake el té ideal que os recomendamos desde VAILIMA es un Jour J: un sutil té blanco perfumado por aromas de rosa, fresa y champagne.

28/02/2012

Otra Vida para el Juego de Té (I)

Acabamos de descubrir Pinterest, una red social de reciente creación con un potencial enorme para dar a conocer cualquier tema a través de la fotografía. En nuestra primera inmersión hemos quedado impresionados con la cantidad de preciosas imágenes de postres, arquitectura, interiorismo, viajes, DIY... De entre todas ellas, las que más nos han llamado la atención han sido las que le dan un nuevo uso a los tradicionales juegos de té. Muchas veces nos encontramos con teteras sin tapa, azucareros desportillados, tazas sin plato,  juegos de té incompletos... ¿Queréis saber que hacer con ellos para darles una segunda oportunidad en la vida? No os perdáis estas ideas!

Tazas, platos y teteras colgando del techo...


Un juego de té transformado en un circo. Simplemente GENIAL!


Muchos ejemplos de teteras que pasan a convertirse en preciosos jarrones, terrarios, tiestos y centros de mesa.





Pero sin lugar a dudas las grandes protagonistas son las tazas. Tienen más vidas que un gato! Y si no os lo creéis echad un vistazo...

Pueden transformarse en lámparas.

Velas.

Jarroncitos.

Recogecortinas.

Macetas.

Centros de mesa.

Brazaletes.

Todos los objetos pueden destinarse a otros fines para darles una nueva utilidad de la que inicialmente fueron previstos. ¿Qué otros usos les daríais a los juegos de té que se van quedando obsoletos?

13/01/2012

Genmaicha

El encuentro del té verde con el arroz tostado es toda una sorpresa y una golosina ligeramente salada. El genmaicha es un té de origen japonés, que como sucede en muchas otras ocasiones, tiene una leyenda que explica su nacimiento.


La leyenda cuenta que en el s.XV en Japón, se encontraban reunidos unos samurais debatiendo sobre la batalla que debían librar al día siguiente. Siguiendo la costumbre, uno de los sirvientes llamado Genmai sirvió té verde a los allí reunidos, con la mala fortuna de que al hacerlo, se le cayeron algunos granos de arroz tostado que tenía en la manga de su kimono sobre la taza del más importante de los samurais. Al darse cuenta de la grave ofensa, el samurai se levantó agarrando su katana y decapitó al sirviente. Sin reparar en el cuerpo que yacía en el suelo, el samurai volvió a sentarse para beber su té, y, al hacerlo observó el maravilloso aroma y sabor que los granos de arroz tostado le había conferido. Sintiéndose tremendamente culpable declaró que desde ese momento aquel té pasaría a llamarse Genmai-cha (té) en honor a su difunto sirviente.

Tradicionalmente el genmaicha es elaborado con variedades de té verde sencha o bancha al que se le añaden granos de arroz tostado. En occidente es habitual encontrarlo también con palomitas de maíz, pero esta modalidad no es la tradicional japonesa. Es un té con un contenido en teína muy bajo, por que suelen consumirlo después de cenar y tras comidas pesadas, ya que es ideal para mejorar la digestión.


ASPECTO DE LA INFUSIÓN: CLARA DE TONALIDADES AMARILLAS.
ASPECTO DE LA HOJA: FINA Y PLANA.
GUSTO: SALADO Y HERBACEO.