27 mar. 2013

Crumble de Manzana

Los crumbles son postres originarios del Reino Unido y de Irlanda elaborados habitualmente con frutas frescas y una combinación de mantequilla, harina y azúcar para hacer las "miguitas" o crumbles. Son muy sencillos y rápidos de preparar con un resultado riquísimo. Otra ventaja de este dulce es que nos permite prepararlos en recipientes individuales y la receta se puede adaptar para hacerlos para el número de personas que queramos, siendo el resultado siempre igualmente delicioso. Hoy os traemos uno de los más típicos, pero las variaciones son infinitas... Se pueden llegar a preparar crumbles salados sustituyendo el azúcar por queso rayado.


Ingredientes (para 6 personas)

Relleno:
6-7 manzanas grandes Golden (podéis usar cualquier otra, pero mejor que sean dulces)
50g de mantequilla
1 cucharadita de canela

Crumble:
220g de harina
200g de azúcar blanca
200g de mantequilla salada
  1. Precalentamos el horno a 180º. Pelamos y cortamos las manzanas en brunoise. Derretimos la mantequilla en una cazuela a fuego lento, introducimos las manzanas y la canela en la cazuela, subimos el fuego a medio y dejamos que se cocinen unos 15 minutos.
  2. Mientras tanto, preparamos el crumble. Cortamos la mantequilla en daditos pequeños y los mezclamos en un bol grande junto con el harina y el azúcar. Debemos ir deshaciendo y desmenuzando la mantequilla con las yemas de los dedos hasta conseguir una pasta con textura de migas. También se pueden introducir todos los ingredientes en una picadora durante 10 segundos, pero la textura y el aspecto será mejor si lo hacemos a mano.
  3. Colocamos en el fondo de una fuente para horno, o bien en 6 ramequines individuales, una capa fina del crumble seguida de las manzanas y terminamos cubriendo con el resto de la pasta.
  4. Introducimos en el horno durante 50 minutos. Dejamos enfriar y lo servimos templado. Una bola de helado de vainilla hace que este postre sea sublime.

Si no tenéis mantequilla salada podéis añadir unos 8 o 10 gramos de sal a la mezcla, o bien hacerlo con mantequilla normal. Es muy recomendable que el crumble sea salado ya que aporta un contraste con el dulzor del relleno de manzana que lo hace exquisito.

También podemos tomarlo frío, e incluso de un día para otro. A nosotros nos gusta tomarlo de merienda acompañado de una humeante taza de té negro Mélange de Galice.

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