13 ene. 2012

Genmaicha

El encuentro del té verde con el arroz tostado es toda una sorpresa y una golosina ligeramente salada. El genmaicha es un té de origen japonés, que como sucede en muchas otras ocasiones, tiene una leyenda que explica su nacimiento.


La leyenda cuenta que en el s.XV en Japón, se encontraban reunidos unos samurais debatiendo sobre la batalla que debían librar al día siguiente. Siguiendo la costumbre, uno de los sirvientes llamado Genmai sirvió té verde a los allí reunidos, con la mala fortuna de que al hacerlo, se le cayeron algunos granos de arroz tostado que tenía en la manga de su kimono sobre la taza del más importante de los samurais. Al darse cuenta de la grave ofensa, el samurai se levantó agarrando su katana y decapitó al sirviente. Sin reparar en el cuerpo que yacía en el suelo, el samurai volvió a sentarse para beber su té, y, al hacerlo observó el maravilloso aroma y sabor que los granos de arroz tostado le había conferido. Sintiéndose tremendamente culpable declaró que desde ese momento aquel té pasaría a llamarse Genmai-cha (té) en honor a su difunto sirviente.

Tradicionalmente el genmaicha es elaborado con variedades de té verde sencha o bancha al que se le añaden granos de arroz tostado. En occidente es habitual encontrarlo también con palomitas de maíz, pero esta modalidad no es la tradicional japonesa. Es un té con un contenido en teína muy bajo, por que suelen consumirlo después de cenar y tras comidas pesadas, ya que es ideal para mejorar la digestión.


ASPECTO DE LA INFUSIÓN: CLARA DE TONALIDADES AMARILLAS.
ASPECTO DE LA HOJA: FINA Y PLANA.
GUSTO: SALADO Y HERBACEO. 

2 ene. 2012

Le Pain Perdú Tiède

¡Feliz 2012! Desde VAILIMA os deseamos toda la felicidad del mundo y un año lleno de alegrías. Y para que esas alegrías lleguen pronto, os queremos mostrar la receta del postre con el que recibimos el año nuevo: pain perdú. Seguramente no hayáis oído hablar de este postre, pero no se trata más que de la versión francesa de la torrija. En lugar de aromatizarse con canela y limón, lleva vainilla; y se hace a la plancha caramelizándose con mantequilla y azúcar en vez de freírse. Para darle un toque más festivo hemos decidido acompañarlo de una salsa de caramelo a la flor de sal y helado de vainilla bourbon. 

                                              Toriijas mundorecetas.com                                                             Brioche Pain Perdú

Encontramos una primera referencia de este tipo de postres en el libro De re coquinaria del gastrónomo romano del s. I d.c. Apicio. En él, el autor recoge una receta en la que el pan se corta en finas rebanadas sin corteza, se baña en leche, se fríe en aceite y se riega con miel. Este tipo de preparaciones se hacían en torno al 12 de abril, festividad de la diosa de la agricultura Ceres como ofrenda. Como sucede con multitud de recetas a lo largo y ancho del continente europeo, el pain perdú o torrija tiene sus variantes en el Reino Unido ("Poor Knights of Windsor"), en Alemania ("armer ritter") o en Portugal ("rabanadas").
sdf
LE PAIN PERDÚ TIÈDE (para 4 personas)
Salsa de Caramelo a la flor de sal.
Ingredientes:
200 g de azúcar blanca.
25 g de mantequilla.
250 ml de leche entera.
5 g de sal en escamas tipo Maldon (se puede sustituir por sal fina).
  1. Empezamos haciendo un caramelo. Poner en un cazo el azúcar a fuego medio-suave y dejar que se disuelva por completo y adquiera un color dorado sin llegar a tostarse. Esto nos llevará unos 5 minutos aproximadamente. 
  2. Añadimos la mantequilla y dejamos que se funda con el caramelo. A continuación añadimos la leche con mucha precaución, ya que la mezcla empezará a hervir a borbotones, y batimos con unas varillas para que la leche se ligue con el caramelo.
  3. Dejamos que hierva a fuego suave durante otros cinco minutos para que la salsa tome un color ámbar. Por último añadimos la flor de sal y reservamos.
Brioche Pain Perdú.
Ingredientes:
4 rebanadas de brioche de 2cm de grosor.
2 huevos grandes.
1/2 l de leche.
1 vaina de vainilla.
100 g de azúcar.
50 g de mantequilla.
  1. Aprovecharemos el tiempo en el que se está haciendo el caramelo para abrir la vaina de vainilla por la mitad para sacar la pulpa. Añadimos la vaina y la pulpa a la leche y lo ponemos a fuego bajo junto con 50 gramos de azúcar para que se infusione cinco minutos. Retiramos las vainas y dejamos enfriar hasta que esté tibio, después batimos los dos huevos y lo añadimos a leche hasta conseguir una mezcla homogénea.
  2. Empapamos las rebanadas de brioche una a una y calentamos una sartén antiaderente.
  3. Doramos la mantequilla con los 50 gramos de azúcar restantes en la sartén caliente a fuego medio. Una vez que la mantequilla y el azúcar se caramelicen ponemos las rebanadas de brioche de una en una. Dejamos que se hagan unos dos minutos por cada lado teniendo mucho cuidado de que no se rompan al darles la vuelta. Es conveniente utilizar una espátula grande.

4. Para terminar napamos con la salsa de caramelo y acompañamos con una bola de un    helado de vainilla de calidad que previamente habremos sacado del congelador 10 minutos antes para que se atempere.


Este es un postre contundente que, como bien habréis podido comprobar, poco se parece a nuestras torrijas. Es ideal para compartir entre varias personas. Si no sois muy golosos podéis prescindir de la salsa de caramelo y servirlo solo con el helado de vainilla.