27 jun. 2011

Hacer Té Helado

En estos días de calor no hay nada mejor para refrescarse que un buen té helado. Es el sustituto perfecto a los refrescos, y es infinitamente más sano. Mucha gente no sabe exactamente como hacerlo y se decantan por las bebidas a base de té ya preparadas, o incluso por un sucedaneo de té en polvo al que solo es necesario añadirle agua fría, y al que llaman té helado... 

Existen varias maneras de prepararlo, con antelación y enfriado en nevera, infusión en frío o al momento en coctelera. Para mi gusto la manera más eficaz, sencilla y rápida es la preparación en coctelera. Es la forma que utilizamos en VAILIMA y nos permite elaborar el té en segundos con un resultado perfecto. Las otras dos técnicas citadas son muy lentas y muchas veces nos proporcionan un té aguado que poco tiene que ver con el sabor intenso y refrescante que estamos buscando. Con estos pasos podremos hacer nuestro té, rooibos o infusión favorito, frío y en muy pocos minutos.


Receta de té helado en coctelera (para medio litro de té):
También necesitaremos una tetera con infusor, una coctelera y dos copas de balón.
 
Ingredientes:
8 gramos de nuestro té favorito (unas dos cucharaditas colmadas). En este caso voy a utilizar un té verde ideal para hacer helado, On Va Se Revoir. Es una reinvención del tradicional té marroquí, a la menta nanah se le unen la bergamota de Calabria y la pimienta de Madagascar, simplemente delicioso.
500 ml de agua fresca.
Hielo en abundancia.
Azúcar moreno (opcional)
2 rodajas de limón y hojas de menta (para decorar)
  1. En primer lugar calentamos el agua hasta alcanzar una temperatura de 85ºC, introducimos el té en el infusor y vertemos el agua en la tetera. Dejamos infusionar durante 4 minutos.
  2. Si queréis endulzar vuestro té es el momento de hacerlo. Si esperáis a que el té esté frío, el azúcar no se disolverá. Siempre es mejor utilizar azúcar moreno o miel que azúcar blanco, ya que potencian mucho más el sabor del té y son más naturales. Nuestra recomendación siempre es que, si el té es de calidad y está bien preparado, hay que intentar probarlo sin endulzar porque su sabor nunca será amargo. 
  3. Echamos tres cubitos de hielo en las copas y removemos para que se enfrien. A continuación echamos hielo en la coctelera junto con el té. Agitamos vigorosamente durante unos 45 segundos, o hasta que el hielo se haya disuelto hasta la mitad de su tamaño.
  4. Servimos el té helado en las copas con hielo, decoramos con una rodajita de limón y unas hojas de menta y listo para tomar!
Existen infinidad de variaciones a la hora de preparar té helado gracias a su versatilidad. Los tés verdes suelen ser los más refrescantes, pero no debemos descartar el resto de variedades. Podemos potenciar una infusión de frutas del bosque añadiéndole fresas y frambuesas frescas a la hora de servirlo. O incluso podemos llegar llegar a preparar nuestro propio té chaï helado con una base de té negro de Assam y unas especias como canela, clavo, jengibre y cardamomo.
¿Qué otras opciones se os ocurren a la hora de preparar un té helado?

24 jun. 2011

Presentación Covadonga Jaquete

La semana pasada albergamos en VAILIMA la presentación a la prensa de la nueva colección de complementos de Covadonga Jaquete (diseñadora de Iciar de la Concha y Lienzo de los Gazules).


En su nuevo proyecto personal Covadonga ha creado preciosos complementos de moda y decoración donde plasma sobre diferentes materiales sus dibujos originales y acuarelas.


Para esta ocasión especial la diseñadora ha creado un abanico conmemorativo del evento en VAILIMA con un diseño con motivos de té de estilo japonés.


Si os apetece disfrutar de toda su colección completa, así como de algunas de sus pinturas, podéis hacerlo hasta mañana sábado 25 de junio. Además todos los productos expuestos están a la venta!

16 jun. 2011

Historia del Pu erh (té rojo)

La historia del té Pu erh es fascinante, comienza hace más de 1700 años y es uno de los tipos de té más antiguos de China remontándose a la Dinastía Han Oriental (25-220 dC). Durante su periodo de máxima popularidad, el té Pu erh llegó incluso a utilizarse como dinero para el trueque de mercancías. 


El té de mayor calidad estaba reservado al emperador de China, por este motivo hoy en día conocemos al té rojo como Pu-erh Imperial o "té de los emperadores". Este tipo de té está considerado como un té medicinal con muchos beneficios de salud en la medicina tradicional China. Este té rojo obtuvo su nombre chino cantonés gracias a  la ciudad de Pu-erh, en la provincia de Yunnan.


Al sur de esta ciudad, en las áreas de Xishuangbanna y Simao, el cultivo y procesamiento del té Pu erh se lleva a cabo desde tiempos ancestrales hasta la actualidad. Con elevaciones de hasta 2000 metros sobre el nivel del mar, es en lo alto de estas montañas donde este té único se puede encontrar. Los secretos para su elaboración están cuidadosamente vigilados, lo que permite a China, ser el único productor mundial de té Pu-erh.

  
A lo largo de la historia del té chino el Pu erh es conocido por su habilidad única para someterse a un doble proceso de fermentación diseñado para otorgarle un mayor envejecimiento. Al igual que sucede con los vinos crianza y reserva, el proceso de envejecimiento permite al Pu erh desarrollar unas propiedades organolépticas más complejas que el resto de las tes, que además mejoran con el paso del tiempo. 


El Pu erh tiene un amplio espectro de sabores y aromas que van desde  los ligeramente florales, miel, brezo hasta fruta madura, turba, cuero, hierbas, tabaco, madera y tierra siendo excepcionalmente variados. El color de los Pu erh jóvenes puede ir desde el amarillo dorado del heno hasta los tonos marrón rojizo de la puesta del sol de de los más añejos. Los Pu erh de más de 30 años tienen un aroma imponente de tierra de bosque después de un fuerte aguacero.

6 jun. 2011

Accesorios para tomar el té

Ya hemos hablado sobre como preparar la taza de té perfecta, pero también es importante conocer los diferentes accesorios de los que disponemos en el mercado y poner en práctica los trucos para una preparación del té superior. Para tomar el té se hace indispensable disponer, al menos, de algún infusor y una cuchara. Como consideraciones generales diremos que han de ser de acero inoxidable, o en su defecto, de bambú para evitar la oxidación del infusor y que el té no resulte contaminado por esta causa.

Infusor de bola e infusor "huevo", ambos para una taza.

Infusor de pinza con soporte e infusor de cuchara, ambos para una taza.

Infusores de inyección "huevo" con soporte y cuchara

También se hace necesario disponer de una cuchara medidora que nos facilite medir la dosis exacta por cada taza de té.


Cuchara e infusor de bambú.

Para terminar están los tradicionales coladores con soporte, que te permiten tomar el té como lo hacía la reina Victoria de Inglaterra.

4 jun. 2011

Preparar Té Matcha

El té matcha es el té tradicional de la ancestral ceremonia japonesa. Después de la recolección y manufacturación, las hojas son finamente molidas hasta la obtención de un suave polvo. Es un té muy rico en vitaminas, carotenos y fibra alimentaria. Existen diferentes variedades de matchas, las principales se denominan Yame, y el de más alta calidad Uji. Además de ser una excelente bebida, se utiliza mucho en cocina, especialmente en elaboraciones de repostería por su sabor y por su precioso color verde intenso.


Para la preaparación del té matcha necesitamos: un batidor de bambú o chasen en japonés, una cuchara de bambú o chashaku y un cuenco de porcelana o chawan.


Preparación de té matcha para una persona:
  1. Poner a calentar 70ml de agua a 80ºC. Escaldamos el chawan (cuenco) para que esté a la misma temperatura que el agua para el té. Desechamos el agua y secamos. 
  2. Ponemos unos dos gramos de matcha con la cuchara chashaku en el cuenco (unas dos cucharadas aproximadamente). Un truco para evitar que nos queden grumos es tamizar el té con un pequeño colador.
  3. Echamos el agua a 80ºC en el bol y con el chasen (batidor) empezamos a batir enérgicamente haciendo un movimiento de W con la muñeca, nunca con el brazo, para introducir la mayor cantidad de aire posible al té. De esta manera beberíamos conseguir una mezcla homógenea y densa con una capa espumosa en la superficie. 
Notas de cata:
Aspecto de la hoja: molida
Aspecto de la infusión: opaco, verde turbio.
Gusto: amargo, notas muy vegetales y de algas.

3 jun. 2011

Jardín de Té Japonés (S.F.)

En octubre de 2008 tuve la oportunidad de realizar un "road trip" por toda la costa californiana y uno de los lugares que más me impresionaron fue el Golden Gate Park de San Francisco, y más concretamente su Japanese Tea Garden.


Este Jardín de Té fue construido en 1894 con motivo de la California Midwinter International Exposition, como atracción temporal. Al término de la misma Makoto Hagiwara, jardinero japonés residente en San Francisco, propuso convertir la exposición temporal en un parque permanente. 


Hagiwara supervisó personalmente la construcción del Jardín de Té Japonés y fue el encargado oficial del jardín desde 1895 hasta 1925. Se importaron mil cerezos florecientes de Japón, así como otras plantas, aves y peces endémicos del país.


Sus descendientes vivieron en él y lo mantuvieron hasta 1942, año en que entró en vigor la Orden Ejecutiva que obligaba a abandonar San Francisco a todas las familias japonesas, después de que el 7 de diciembre de 1941 la Armada Imperial Japonesa atacara Pearl Harbor. Tras el ataque, el jardín fue rebautizado como el "Jardín de  Oriental" sumiéndose en el más absoluto caos, desapareciendo una gran cantidad de tesoros y monumentos debido al saqueo.


Posteriormente el jardín fue recobrando importancia y nuevas aportaciones fueron hechas, como el Buda de bronce de 1949, o el Jardín Zen y la Casa de Té de Nagao Sakurai en 1953. 


En la Casa de Té se puede disfrutar de una taza de los mejores tes japoneses, (sencha, bancha, matcha, gyokuro, genmaïcha y hojicha) mientras se contemplan las hermosas vistas de las tranquilas aguas del estanque. Todas las variedades de té se pueden acompañar de auténticos aperitivos y dulces tradicionales japoneses. 

Hoy en día, el Jardín de  es una de las atracciones más populares de San Francisco gracias a su Casa de Té, a los preciosos monumentos, puentes, estanques y a su flora y fauna autóctona japonesa, que te hacen sentir una experiencia única a miles de kilómetros de Japón.